29.7.11

CRÓNICA | Rotoscopia obsesionada

Texto e fotos de Pablo Caruana

Imagen de la pieza “Bad Mirror, The Vicious Five” de Luis Alegre.

Todo empezó junto a una pequeña iglesia de ecos griegos, más que pequeña una especie de capilla que parece haber sido tele-transportada desde el Egeo y hoy descansa en estas tierras planas y lusas junto a la carretera y el río Mondego. Todo empezó junto a la iglesia del Santo Martir, en un nuevo y moderno lugar llamado la Alcaçova. Allí se inauguró la treinta y tres edición del festival.


Igrexa de Mártir Santo

Aunque vayamos a lo que importa, que es lo que allí pasó y lo que seguirá pasando hasta el término de este festival: la exposición del artista Luís Alegre, seis piezas de rotoscopia obsesionada, de trazo limpio donde prima la línea, una línea que busca el movimiento en un espacio sin fondo, sin adornos. En esa cámara oscura que es la sala de exposiciones, surgen de seis pantallas estas imágenes recreadas y modificadas por Alegre. Si dejamos a un lado por un momento la última pieza (Bad Mirror, The Vicious Five), quedan ante nuestros ojos un verdadero estudio concentrado en el cuerpo humano y su movimiento en el espacio. Pero no desde un punto de vista tan sólo cinético (del trabajo y la energía generado por el cuerpo humano), sino más amplio. Alegre dibuja la silueta, se centra en la línea, abole el fondo, todo lo que rodea a la silueta humana, dejando a esta en un blanco silencio. Tiende así la imagen, por reducción a su mayor simplicidad, a la abstracción que abre significados, o si bien no significados, posibilidades. Y tiende así la imagen, en su brevedad repetida (todas las piezas muestran un movimiento corto repetido al infinito), a lo hipnótico.

Las piezas disparan hacia varios lados, la sala se llena de significaciones. Realidad y ficción de unas piezas que parten de imágenes de video que reproducen la realidad de una pieza teatral, de un ensayo, por ejemplo, para llevarlo a otro lugar indefinido donde más que ficción es dibujo. Ver reunidos los trabajos de Elena Córdoba y Pina Bausch, y lo que surge de ese encuentro sintetizado. La significación que surge de ver cómo en este proceso un trabajo artístico se genera a través de otro, lo que tiene eso de diálogo… Etc. Etc. Pero uno, después de todo, vuelve a dar vueltas por la sala, vuelve a ver esos cuerpos yendo de una nada a otra, repitiendo movimientos y vuelve, irremisiblemente, a caer en hipnotismo. De alguna manera, sabes que ese trazo limpio tiene que ver contigo, con cierta manera de pensar que reconoces en tu propia cabeza.
Y al fondo de la sala está esa pieza trabajada sobre un videoclip a muchas manos, “Bad Mirror, The Vicious Five”, contraponiéndose y erigiéndose en vértice de la exposición, una pieza donde entra a tropel la línea, el color y la mezcla brutal entre lo filmado y su desaparición en dibujo. Es la única pieza que tiene sonido, el de la misma canción filmada. Una canción con fuerza punk pero a los Strokes. Rompe el silencio de la sala, rompe el carácter reflexivo pero aéreo de las otras piezas. Bad Mirror es una pieza colectiva y acumulativa, guarda en ella y va mostrándolo sin reposo mil tratamientos diferentes del cuerpo, el rostro y la composición. Y está bien ese contraste, esa confrontación entre las piezas. Esas diferentes velocidades, ese juego entre el aislamiento y la superposición…


Inauguración de la 33 edición del Festival de Montemor

Pero volviendo a la crónica, ayer se inauguraba Citemor con esta exposición. Vino gente. Y fue extraño y divertido, extraño estar ahí situado, en esa moderna terraza de maderas lisas y largas, de sillones de cuero aséptico que ahora granulan para escapar del sky, tomando un refresco con Montemor y su castillo al fondo. Y miraba yo la cara de mi amigo de estas tierras, grande en el cuerpo e inmenso en sensibilidad inteligente, que siempre parece ausente y más preocupado en acumular cajetillas de Camel que en la VIDA. Lo miraba, contento y consciente. Y, mientras pensaba en estos tiempos raros de crisis, miedos y voluntarismos, degustaba esta maestría que tienen por aquí con el hojaldre, en Tentugal y Pereira, y me reía con gozo, con el gozo de ese movimiento obsesivo que intenta torcer un tobillo hasta lo imposible, de ese hombre que un día fue bailarín de Pina Bausch arrastrando un armario y hoy surge como idea abstracta del blanco de un monitor plano.

“Nao tenha dúvidas sobre isso! Vamos sair desta crise homem!”, espeta el personaje llamado Oil Man en la obra de Teatro da Garagem basada en la pieza de O’Neill “Sed” y que este fin de semana se estrena en Citemor. Ahí lo grita, al cielo del Castillo de Montemor, donde en cuanto cae la noche se mete el Atlántico hecho aire. “Nao tenha dúvidas…”. No tengo ideas sobre la política. No soy recomendable ni en mi discurso ni en mi actitud, ni artística, ni política, ni humana, tan sólo pruebo una queijada, veo a la gente pulular por una terraza y no puedo dejar de pensar en esos pequeños dibujos donde no hay contexto, donde sólo existe la línea obsesionada, imágenes en movimiento que remiten a lo abstracto de un pensamiento que antes fue sensación, gesto, tic nervioso. Me quedo hay pegado en una repetición que sé me es conocida, una repetición de noches solitarias, de momentos donde el cerebro se para y detiene y te ves sentado repitiendo una misma idea, banal o profunda, en tu cabeza, dándole vueltas sin finalidad, encontrando algún sentido en ese mismo repetir. Ahí estoy pegado, a un movimiento, a una desaparición, a una contemplación obsesionada y sin objetivo. Qué bueno Alegre, qué buenos esos dibujos que surgen de la realidad para convertirse en otra bien modificada.


Experimentación improvisada

Tras Alegre el festival comenzó su andadura escénica con “Carta Branca” con António Jorge Gonçalves a cargo de las imágenes generadas en directo y con Pedro Lopes generando el sonido. Una hora de improvisación cromática, figurativa y sónica en el pequeño Teatro Esther de Carvalho. Fue placentero ver el teatro lleno y bien surtido de público joven e interesado.

El Festival por primera vez en esta edición ofrece entrada gratuita. Iremos viendo que incidencia tiene esta nueva política. Y la iremos comentando.