5.8.09

PRENDAS/REGALOS | Y una vez más

fotografia de Carlos Mendes


Y una vez más.
En una fresca noche de Montemor-o-Velho, tras un ensayo de Te haré invencible con mi derrota de Angélica Liddell
23.07.09


Y el tacto pulsó la carne
y la carne vibró convertida en una zarabanda de silencio.
Con mano débil y a la vez firme ella inscribió las notas
en ese pentagrama de la memoria que es su piel:
gimió la armonía
y la carne se abrió con suavidad.

Y en aquel instante, los ojos
de los allí presentes
se llenaron de sutiles hilos de sangre
tejiendo en nuestras oscuras retinas,
esas finas redes capaces de capturar
la terrible (aterradora) belleza.

E inmersos todos en sus tinieblas
asistimos al desgarro, testigos
del dolor en sí, sin más y sin fin.
Cuando las palabras agonizaron, allí
en las penumbras eternas que nacen entre segundo y segundo
el silencio se hizo carne y se fundió con nuestros cuerpos.

Y una vez más,
en ese silencio carnal
ante ti,
resurgió en mí
el miedo por ti.

Carlos Marquerie