31.7.07

CRÓNICAS - La soledad en escena del concepto

Um dia, algum jornalista decidiu assinar abaixo, separar a crónica jornalística da análise e sem o saber aproximar-se da teologia. Crónica é analise de proximidade, é orientar, explicar, esclarecer, concretizar, mas sem juízos finais.

LA SOLEDAD EN ESCENA DEL CONCEPTO

fotografia de Pablo Caruana

Objetos, preparación técnica, cuerpo y concepto, el artista y el concepto. Rafael Alvarez dibuja en una pequeña hoja sus explicaciones, parecen pasos de danza, recorridos coreográficos que son pensamientos mientras la charla avanza a la hora del café. El lenguaje de la danza y el cuerpo, narrar en otros códigos. Ese es el mundo del baile. El estanque donde abrevamos todos es el mismo: soledad, amor, encuentros, distancias, desencuentros. Hablamos de la primera pieza, “Ultima Chamada”. Rafael presenta tamb ién una pieza nueva, “Colecção privada|”, que estrena aquí en Citemor.


fotografia de Jesús Ubera

Preparaciíon para el estreno. Falta una hora, Rafael Álvarez se sitúa, mueve a su equipo y calienta. Lo que no vamos a ver, los sustentos, la base técnica que fundamenta y posibilita. Aquí se baila, explota la expresividad, explota lo no hecho ni compuesto, lo físico, la carne sin hacer. Detrás y delante. Danza contemporánea conceptual. Procesos y resultados, codificación, encriptación. Pasos lógicos y necesarios llevados al extremo. Ensayo y fisico, desgaste y movimiento. Un animal en escena, con control, capaz de todo. Una capacidad que no mostrará al público más que en breves momentos, por vacilar.


fotografia de Jesús Ubera

Será la modernidad castración. Será la creación la limpieza del material bruto, el afinamiento que acabe en algo mínimo, que deje detrás y muestre un código. Es bonito este código de “Ultimada Chamada”. Si le quitas estaticidad, si le quitas el ritual estético de la modernidad arquetipada, queda una pequeña canciõn pop. Como decía Miles Davis del flamenco “esto es lo mismo que el blues, la quiero, ella no me quiere”. Alimenta ver la adecuación de ese dilema humano a este lenguaje. Como va funcionándo, cómo se le van encontrando maneras de decir. Y hay capacidad visual, aunque lastre el arquetipo publicitario de una sociedad que no existe. Sólo en un areopuerto de ninguna parte de Europa, agarrado a una bolsa de Adidas, tiene su punto. Desmoraliza y humaniza lo rígido a través de un lenguaje estático. Eso mola.

fotografia de Jesús Ubera

La segunda pieza profundiza en la encriptación al mismo tiempo que se va separando de la vida. Ya tan sólo queda Rafael pensando sobre la nada, sobre formas, objetos, contenidos y conceptos que se intentan trascendentalizar. Objetos, encriptación, movimiento de lo cotidiano, identidad sexual. El movimiento de una pieza que se escora. Queda una tercera parte, llegará en el 2008 y Rafael cuenta que contará con más intérpretes en escena. Esperaremos.

Pablo Caruana