26.7.07

CRÓNICA - Cinema ao Ar Livre

fotografia de Mariana Barassi

Um dia, algum jornalista decidiu assinar abaixo, separar a crónica jornalística da análise e sem o saber aproximar-se da teologia. Crónica é analise de proximidade, é orientar, explicar, esclarecer, concretizar, mas sem juízos finais.


AMARCORD AO LUAR

Son las diez y media, de noche, luna, estrellas, sillas, manta, bebida en la mano en el castillo de Montemor. Comienza la película “Amarcord”, de Federico Fellini, segunda proyección del Ciclo de Cinema ao Ar Libre. Preguntamos:


(Con la música de Amarcord de fondo, en la barra del bar, a 10 metros del cine)

F.G. (Bélgica, alrededor de los 30 años –15 min. de película-): Estoy visitando la costa porque tengo una amiga porturgesa y me invitaron a Figueira da Foz. Y nada, abrimos internet para ver que pasaba este fin de semana. Y vimos este plan. Pensamos que era una buena ambientación para ver cine, en Bélgica no tenemos esta clase de lugares. Y la película es una buena película. Quería verla otra vez.

Bella lugareña de Montemor (alrededor de los 26´5 años –60 min de película-): Ahora estoy estudiando en Lisboa. He venido de vacaciones a estar con mis amigos, con mis padres. Y sí conozco Citemor, vivía aquí. Lo mejor de este Festival es como convoca a mucha gente alrededor de la cultura. La idea del cine me gusta, me gusta el aire, me gusta la gente, es mucho mejor que un salón cerrado. He venido con una amiga de Montemor.

Dos amigas, portuguesas, una (la que habla) de Guardia, la segunda, residente en Luxemburgo –al final de la película-: Estoy trabajando en Figueira, soy masajista. No he encontrado alojamiento en Figueira y estoy alojada aquí en Montemor. Ayer me puse a ver los programas del Festival y me di cuenta que tenía lugar ahora, y decidí venir porque me gustan estas cosas. Voy a quedarme por un año. La película tiene mucho humor. Es la primera vez que veo algo de Fellini, es un poco excéntrico, pero es una maravilla, los planos, las ambientaciones, me ha gustado. Es la primera vez en mi vida que vengo a Montemor y la primera vez que estoy viendo Citemor.

Tres amigos, una profesora de matemáticas de la escuela del pueblo, una lugareña y un vecino de Montemor – al final de la película-: Nos ha gustado la película, no había lógica (dice él) También hemos ido al teatro de Citemor, a ver el espectáculo que inauguró el festival, O Bando, y un concierto que hubo de samba, Anita (dicen ellas). Iremos a ver más cosas de teatro. Este Festival hace mucho bien, es una pena que la gente de la “vila” no venga ni se interese, el festival tiene calidad, la realidad de la sociedad portuguesa es muy pobre, no se interesa por nada.

Dos trabajadores de la localidad (alrededor, ambos, de los 50 años –al final de la película-): Fellini está en la historia del cine, y sus bandas sonoras en la historia de la música, está en el top. ¿Y las tetas? ¿Y los culos? Su visión del mundo es la mía (gesticula sexualmente) Buenas mamas, buen rabo, buen culo. Para mí (dice el segundo), muy buenas las montañas (dice señalándose los pechos), MOTOCROSS. Y lo que me ha gustado es el hombre subido al árbol gritando que quiere una mujer, tenía gracia, como esos dos cómicos que venían por aquí. Franco Franchi y el otro ¿cómo se llamaba? No sé pero eran dos italianos con mucho humor italiano. Esta película es del 74, del año de la Revolución. Yo trabajo para el Estado, para el Ministerio de Agricultura (dice el primero), yo en la Residencia de ancianos, en Santa Casa da Misericórdia, allí hago todo, tallo madera, reparo las sillas que los ancianos usan, de todo. Todos me llaman Gibóia (Boa), soy veneno.

P.C.